El presidente de la
Junta de Extremadura,
junto al de la Asamblea
de Extremadura y la
alcaldesa de Cáceres,
estuvieron entre los
presentes.
La selección
de Extremadura empató
el sábado 2-2
en su amistoso ante
Perú, disputado
en el Príncipe
Felipe de Cáceres,
que terminó con
polémica por
la decisión del
árbitro, Andrés
Manuel Ceballos Silva,
de pitar un penalti
en el último
minuto del descuento
a favor del combinado
extremeño.
Y es que tras la decisión
del árbitro,
los jugadores peruanos
protestaron furiosamente
al árbitro, al
que alguno llegó
a empujar, lo que motivó
la expulsión
del terreno de juego
de los peruanos Carlos
Zambrano y Pedro García.
El jugador del cacereño
Raimundo Rosa convirtió
la pena máxima
con lo que el partido
terminó con un
empate. Antes, el primero
en adelantarse en el
marcador fue el combinado
peruano en el minuto
25, con un tanto marcado
por Junior Ross, y hubo
que esperar a la segunda
parte para que Raimundo
Rosa en el minuto 68
hiciera el 1-1.
Pocos minutos después,
en el 73, Pedro García
volvió a adelantar
a Perú en el
marcador, hasta el penalti
en el minuto 93 que
significó el
resultado final.
Cabe destacar que más
de 3.000 espectadores
acudieron al segundo
encuentro a la selección
extremeña, que
vistió su atuendo
habitual, camiseta verde
con mangas blanquinegras,
tras el partido celebrado
el pasado año
contra la selección
de Guinea Ecuatorial.
Tras el pitido final,
el consejero de los
Jóvenes y el
Deporte, Carlos Javier
Rodríguez, se
mostró muy satisfecho
con esta "fiesta
del fútbol"
tras el encuentro y
aseguró que el
año que viene
también se celebrará
un encuentro entre la
selección extremeña
y otro combinado nacional.
El presidente de la
Junta de Extremadura,
Guillermo Fernández
Vara; el presidente
de la Asamblea de Extremadura,
Juan Ramón Ferreira;
y la alcaldesa de Cáceres,
Carmen Heras, también
estuvieron entre los
presentes.